viernes, 15 de octubre de 2021

SUUM CUIQUE TRIBUERE



Honeste vivere, alterum non laedere, suum cuique tribuere. Estos preceptos latinos fueron recogidos por Ulpiano en el siglo II. La justicia es la voluntad de atribuir a cada cual su derecho y sus reglas se resumen en «vivir honestamente, no ocasionar daño a otros y dar a cada uno lo suyo». 
 

Lejanos se vislumbran los tiempos en que la razón sensible y la sensatez inteligente eran valoradas cotidianamente como una referencia de conducta y, sin embargo, abandonadas fueron hace tan solo diecinueve meses. Un golpe de Estado a nivel planetario tomó carta de naturaleza y los representantes del pueblo se volvieron contra él en esta Tercera Guerra Mundial, que no es otra que la emprendida por los gobernantes contra la humanidad. Las bajas han sido cuantiosas, empezando por las psíquicas, y los primeros en ser exterminados han sido los más débiles. Si el controvertido SIDA atacó a negros, yonquis, homosexuales y promiscuos, la COVID (léase vacunas de la gripe y demás medidas posteriores de exterminio) se ha cebado con los «excedentes lagardianos», la población superflua según el criterio de las castas en el poder.
A los que conozcan el contenido del libro de John Perkins Confesiones de un sicario económico no les extrañará que los métodos usualmente empleados para conquistar naciones de modo subrepticio hayan sido aplicados en este golpe de mano a nivel planetario. Un enviado de las élites económicas inicia conversaciones con el presidente del gobierno de un país. Le explica que si no firma ciertos contratos que suponen un expolio de los recursos naturales en favor de multinacionales extranjeras, su vida y la de sus allegados corre peligro. Si accede, una inmensa cantidad de dinero será depositada en la cuenta de un paraíso fiscal. No tiene alternativa. De oponerse, toda la mafia mediática internacional recibirá la orden de atacar su gestión y pondrán a su país en el punto de mira, calificándolo de antidemocrático y transgresor de la legislación internacional. Si el líder opta por reforzar el sistema de seguridad propio y el de su familia, evitando atentados, envenenamientos y accidentes, la campaña mediática se desatará despiadada y la opinión pública occidental pronto se volverá en su contra, mientras que a nivel interno la instrumentalizada oposición política comenzará sus reivindicaciones. Si todo falla, un contingente de mercenarios será enviado y la primera fase de una guerra a control remoto será iniciada. Se buscará una alianza internacional y la prensa fabricará noticias, por inverosímiles que puedan parecer, sobre ataques a la propia población, uso de armas químicas, lanzamientos de proyectiles contra aeronaves que cruzan el espacio aereo u operaciones de falsa bandera de la mas diversa índole. Esto ha sucedido una y otra vez. Son procedimientos mafiosos de imponer la mentira y de iniciar cruzadas apoyadas por los bobos o los vendidos.
 
¿Ha ocurrido de nuevo? A juzgar por las asombrosas medidas contra la salud y el apoyo dado a las desquiciadas versiones salidas de la corrupta OMS, no puede descartarse en absoluto. Quizá no haya hecho falta enviar heraldos. Los líderes han sido reunidos en conciliábulos al quite de pretextos sanitarios o económicos. Ahora ya las cartas están sobre la mesa. La suerte está echada. La mitad de los territorios se encuentran bajo el yugo globalista, a expensas de nuevas decisiones desde el núcleo. La otra mitad no ha sido considerada de interés o puede que sus dirigentes hayan decidido jugarse la vida por valores más preciados. Entretanto, la élite está siempre a un paso de ser descubierta. Sus numerosos errores han puesto a la luz sus carencias. Sus venenos inyectables, por poner un ejemplo, han causado muchas más víctimas y mucho antes de lo que tenían pensado. Las medidas draconianas de represión y control en campañas desarrolladas durante los meses fríos, no están dando los resultados buscados. El frente divergente, unido en su heterogeneidad interna por la defensa antiglobalista, había sido infravalorado pero se muestra cada vez más activo y eficaz. La escalada de acciones conducirá a nuevos niveles de seria conflagración.
 

No debemos dejar que esta oportunidad pase. El globalismo está a punto de iniciar nuevos frentes mediáticos para producir una desviación masiva de la atención que pueda recaer sobre sus batallas perdidas. Hay noticias de que Gran Bretaña, Noruega, Suecia, Dinamarca, Polonia, Hungría, Bielorrusia, Brasil, Paraguay y la mitad de los Estados Unidos ya no se alinean con el globalismo plandémico. Portugal y España siguen un melífluo discurrir mientras que las atrocidades cometidas en Islandia, Canadá, Nueva Zelanda y Australia están desencadenando un contrataque feroz por parte de las fuerzas democráticas.Las próximas semanas serán cruciales. El número de muertes por los venenos está alcanzando proporciones escandalosas imposibles de ocultar. Si en el momento presente la propaganda globalista corre un tupido velo de inflación, desabastecimientos, apagones, catástrofes «naturales» y nuevas variantes del quimérico virus, no habremos consolidado la victoria en esta batalla. 
 

Cumple aprovechar la circunstancia actual para elucidar el éxito completo mediante una acción intensiva en los medios de resistentes al complot señalando a los culpables y sus crímenes, informando de nuevos juicios y condenas, difundiendo las noticias de fallecidos y damnificados en su justa proporción, haciendo el periodismo de guerrilla que vuelva ostensible en su cruda dimensión la realidad que la prensa mercenaria oculta.
El combate es duro. La victoria es nuestra. ¡Ánimo compañeros!
Por la claridad, por la paz, por la dignidad.
 

____________
 
Juan Montero. 2013. Zeus de Otricoli. Versión. En https://juanmontero.com/bric/

Gustave Doré en http://www.centerblog.net/musique/8949-270129-gustave-dore- 
 
Phil May. Hi! Can you spare a copper? de
https://illustrationchronicles.com/Phil-May-and-the-Birth-of-the-Modern-Cartoon 
 
Juan Montero. Ca. 2018. Amor y luz. De la serie Blessings (Bendiciones).