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lunes, 24 de julio de 2023

DESAFECCIÓN

 

Durante la dictadura franquista se consideraba desafectos a los individuos que no apoyaban al régimen.


La RAE aporta estas tres acepciones de desafecto: 1. adj. Que no siente estima por algo o muestra hacia ello desvío o indiferencia. 2. adj. Opuesto, contrario. 3. m. Malquerencia.


Dicen que conforme te adentras en la senectud se hacen vívidas las memorias del pasado más lejano. Durante la serie de los episodios narrados en este canal de pódcast -puede que por añorar el estadio de la inocencia  arrebatada en estos años de  elevación universal- podrá observarse un tributo constante a la infancia y a la adolescencia.  


El presente capítulo está compuesto por digresiones que espero sean apreciadas por los que en su juventud tuvieron experiencias similares o por los que intuyan lo que sucedió a los que las disfrutaron.

 

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Si pudiera guardar el tiempo en una botella
Lo primero que me gustaría hacer
Sería guardar cada día
Hasta que la eternidad acabe
Para estar contigo

Si pudiera hacer que los días duraran para siempre
Si las palabras pudieran hacer realidad los deseos
Guardaría cada día como un tesoro y luego
De nuevo, los pasaría contigo

Pero nunca parece haber tiempo suficiente
Para hacer las cosas que quieres hacer
Una vez que las encuentras
He mirado a mi alrededor lo suficiente para saber
Que contigo es con quien quiero ir
A través del tiempo

Si tuviera una caja para los deseos
Y para los sueños que nunca se hicieron realidad
La caja estaría vacía
Excepto para el recuerdo
De cómo los viví contigo

Pero nunca parece haber tiempo suficiente
Para hacer las cosas que quieres hacer
Una vez que las encuentras
He mirado a mi alrededor lo suficiente para saber
Que tu eres la unica con la que quiero vagar
A través del tiempo

Jim Croce

Time in a bottle
El tiempo en una botella



Dadá

1 de junio de 2006 - 27 de junio de 2023

in memoriam





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Acompañamiento musical:
Karaoke on Evo 

Armónica: Juan Montero

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Canal de télegram Midazolam Murders. Families & friends joining to pursue justice for our deceased loved ones. - Grupo de familias y amigos en busca de justicia para nuestros seres amados fallecidos.


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Sonido de disparo
Shooting sound for mounting . Noirekot (youtube) 



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Ser o no ser, película de Ernst Lubitsch

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If I could save time in a bottle
The first thing that I'd like to do
Is to save every day
'Til eternity passes away
Just to spend them with you

If I could make days last forever
If words could make wishes come true
I'd save every day like a treasure and then
Again, I would spend them with you

But there never seems to be enough time
To do the things you want to do
Once you find them
I've looked around enough to know
That you're the one I want to go
Through time with

If I had a box just for wishes
And dreams that had never come true
The box would be empty
Except for the memory
Of how they were answered by you

But there never seems to be enough time
To do the things you want to do
Once you find them
I've looked around enough to know
That you're the one I want to go
Through time with

Autor: Jim Croce

Editado por: BMG Rights Management, Downtown Music Publishing, Songtrust Ave

Lyrics licensed and provided by LyricFind




miércoles, 19 de octubre de 2022

POR TRIPAS

 «Todo el mundo me ha profetizado muchas veces que me encantaría, y eso ha desarrollado en mí un prejuicio insuperable en contra».

Vladimir Nabokov
Ada o el ardor




TEMPLANZA


Trigésimo episodio. Primer aniversario.

Sábado 15 de octubre de 2022.



Las películas de ciencia ficción ejercen sobre mí una atracción casi irresistible, pero cuando en el Capitol se estrenó La guerra de las galaxias dudé antes de decidirme a ir a verla. La campaña publicitaria había sido sumamente fastidiosa. Lo mismo sucedió con otras dos películas cuya promoción fue exagerada: Tiburón y Jesucristo superstar. Estas me interesaban menos. No suelo pagar para que me den sustos, ni me atraen especialmente las historias eclesiales, sin embargo, movido por el inusitado interés que mostraron algunos familiares, claudiqué acompañándolos.


En otras ocasiones sucedió algo similar. El estreno de La naranja mecánica desplegó junto al Señor de los favores cientos de metros de colas que terminaban en el cine Príncipe. Aunque yo era menor entonces cuando se pasó en el Regio contemplé electrizado las imágenes que Kubrick editó con pasión y plena libertad creativa.


Siempre me asombra que personas que no son en absoluto aficionadas a esa liturgia cinematográfica que rodea la proyección: el olor a rosetas, la misteriosa inmersión en la silenciosa sala en penumbra, las tonadillas de las productoras y los avances de la cartelera sientan la acuciante necesidad de ver tal o cual obra. A Los santos inocentes acompañé a mis septuagenarias tías, y no hace mucho me vi sorprendido por una marabunta de señoras en el Moderno de Logroño que acudían en tropel para ver los Cincuenta tonos de gris. Que se muevan millones de euros y se contrate a los más reputados publicistas no evitará que la reiteración del mensaje me lleve a rechazar las consignas de los reclamos comerciales antes que a obedecerlas.


Últimamente nos hemos visto bombardeados y ametrallados por los ramplones anuncios del BBVA en youtube. Supongo que en represalia por rechazar todas las cuquis, muchos como yo deban ejercitar sus reflejos cada pocos minutos para omitir el anuncio que relata la hilarante prodigalidad con que los banqueros se exornan.


Durante la crisis que la avaricia desmedida y la falta de escrúpulos que los forajidos con traje y corbata produjeron en 2008, muchas entidades financieras sin liquidez y al borde de la quiebra se dedicaron también a la molesta actividad de incordiar sistemáticamente a todo el mundo para lanzar una imagen que no se correspondía con la realidad. Desde entonces, cuanto más se excede un anunciante, más levanta mis sospechas de que la empresa en cuestión está al borde del cierre.


Durante casi tres años hemos sigo testigos de la mayor campaña propagandística jamás desarrollada. Se extendió las veinticuatro horas del día, los siete días de la semana y sus coletazos actuales no hacen presagiar un final próximo. La tenacidad de los cada vez más fantasiosos mensajes debió haber hecho sospechar a cualquiera que había gato encerrado. No obstante, sin recibir retribución económica alguna, la muchedumbre se jugó la vida alegremente a la ruleta rusa mediante su sometimiento a ensayos «medicamentosos» cuyos prolegómenos en animales de laboratorio habían alcanzado pésimos resultados. Algunas compañías farmacéuticas con un historial de sanciones milmillonarias por malas prácticas se lanzaron al ruedo  mientras que otras, en quiebra técnica, nunca habían fabricado «vacunas», pero mucho se ha evolucionado desde que Goebbels hiciera su fructífera aportación al corpus de la propaganda moderna y ni la falta de escrúpulos ni la inexperiencia fueron un obstáculo.


A lo largo de este tiempo demasiados personajes públicos no dudaron lo más mínimo al declararse a favor de que se privase por la fuerza a sus semejantes del derecho a respirar, a caminar, a reunirse y a protestar junto a otros y a favor de forzar la introducción en su cuerpo de sustancias potencialmente mortales o incapacitantes. Su fundamento no se encontraba en la ciencia sino en la inmensa bola publicitaria que amasó las mentiras más increíbles. Fueron débiles y se aferraron a sus treinta monedas de plata menospreciando los bienes espirituales más valiosos que posée el ser humano.


El 14 de octubre de 2021 comencé esta serie de podcasts. No podía permanecer callado por más que los criminales ostentasen cargos públicos y los asesinos debían recibir su merecido. Aun así debo atribuir en parte mi motivación a los contratiempos técnicos que encontré al editar los cortometrajes que estaba preparando. Ahora, al cabo de un año, varios cientos de oyentes escuchan cada día las emisiones y algo de lo pretendido está modestamente empezando a conseguirse. Si un gran número de creadores con conciencia y determinación denunciasen las arbitrariedades gubernamentales y los delitos cometidos, el sistema se resentiría y el pulso a la iniquidad se iría venciendo.


La templanza es la virtud moral que regula la atracción por los placeres, procura el equilibrio en el uso y disfrute de los bienes y asegura el dominio de la voluntad sobre los instintos.


Pretendía conseguir para mí y divulgar para otros una moderación en la acción, el pensamiento y los sentimientos; un control habitual en la indulgencia otorgada a los apetitos y a las pasiones. A lo largo de esta serie he exhibido una vehemencia que ha desmerecido mi intención. Me he sentido insultado por la ruindad de la censura, la vileza de políticos, periodistas y médicos, y la dureza de las masacres que no cesan. Es cierto, muchas veces no he sabido contenerme y he alzado mi voz contra las injusticias más de lo que un cabal seguidor del estoicismo hubiera hecho.

No somos héroes. Si nos hemos resistido ha sido porque ante nosotros aparecía diáfano el camino de la bondad y la justicia y no hemos albergado dudas en aprestarnos a ser sus paladines en la medida de nuestras fuerzas. Nada de lo humano nos es ajeno y como seres pensantes y libres seguiremos librando esta batalla, en la certeza de que, a pesar de las derrotas pasajeras, la victoria final será nuestra, la de la luz, la razón y la verdadera ciencia.


Hace un año no sospechaba que hubiera podido surgir la colaboración desinteresada y genial de creadores como David, Florencio o Francisco Llinares. Quiero darles las gracias, y tampoco podía imaginar que en este esfuerzo se alumbraran temas musicales y diatribas seguidas cada mes por varios miles de personas que buscan y difunden su voluntad de cambio. Muchas gracias igualmente a todos ellos por su amabilidad y muy especialmente a mi mujer por comprender y disculpar las largas horas que dedico a esta actividad absorbente.