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lunes, 15 de diciembre de 2025

LIBERTINOS

 
 

 

 

«La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre. Por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres»

Miguel de Cervantes Saavedra, 

Don Quijote de la Mancha (Parte I, Capítulo LVIII)






TEMPLANZA


EPISODIO SEPTUAGÉSIMO QUINTO


LIBERTINOS


Cuando en el colegio hablaban de libertad, siempre mencionaban su sombra figurada, su supuesta némesis: el libertinaje. Ya entonces aquel planteamiento me parecía un truco y más aún viniendo de tales represores de la libertad infantil.

La dicotomía «libertad - libertinaje» es un sofisma retórico que no opone dos realidades, sino que fragmenta un mismo espectro de autonomía humana. Su función no es iluminar, sino nublar el debate para acotar la libertad a conveniencia.


El juego de las definiciones


Mediante esa falsa oposición, la libertad se presentaba como una capacidad de elección condicionada: actuar dentro de un orden, ajustarse a una moralidad concreta, la de quien define los términos, y asumir una responsabilidad prefijada, es decir, establecer una serie de limitaciones mentales que de antemano garantizan el control.


El libertinaje, en cambio, encarnaba el mal absoluto: caos, pecado, irresponsabilidad. Como expresa la RAE, un «desenfreno en las obras o en las palabras» —pero, atención— ese «desenfreno» solo existe cuando alguien se arroga la capacidad de decidir si un acto transgrede una determinada concepción de la moral, la suya. (Real Academia Española, 2025)


Las libertades civiles y la libertad espiritual

De alguna forma, las libertades civiles se relacionan íntimamente con el concepto moral de libertad.

Bakunin lo dejó claro: «Solo puedo sentirme libre cuando todos los que me rodean sean libres». No era un eslogan, sino una crítica al individualismo burgués según el cual «mi libertad termina donde empieza la opresión ajena». Pero hay otro matiz esencial, el que aporta Nietzsche: la libertad no es solo un derecho, sino un acto de voluntad.


Para él, en Así habló Zaratustra (1883-1885), la verdadera libertad exige saber qué se quiere y tener la determinación para lograrlo. Lo contrario —las dudas, las adicciones, lo que el llamaba ‘instintos" y asociaba a perros de presa, o la sumisión a mandatos ajenos— no son ya libertad, sino esclavitud disfrazada. Como escribió:


«‘Debo’, ‘quiero’, ‘puedo’: he aquí los tres pasos de la voluntad libre. Quien no supera el ‘debo’ (la moral impuesta) nunca llega al ‘quiero’ (el deseo auténtico) ni al ‘puedo’ (la acción decidida)». (Nietzsche, 1885)


La templanza y el estoicismo: libertad como autodominio

Podemos considerar aquí la virtud clásica de la templanza (sofrosyne) y las consideraciones éticas del estoicismo: los griegos ya sabían que la libertad no se limita a hacer lo que uno quiere, sino que se extiende a la voluntad de desear la virtud (Epicteto, Enquiridión). Para ellos la autodisciplina no es el enemigo de la libertad, sino su condición. Sin ella, caemos en el capricho o en la tiranía de los instintos. —justo lo que Nietzsche criticaba como ‘falta de voluntad’.



La clave está en quién traza el límite

Foucalt expresaba que "El libertinaje es el chivo expiatorio perfecto: un concepto vago que se llena con lo que el poder quiere prohibir en cada época", (Foucalt, 1976) y aquí radica la trampa: no hay una línea objetiva entre libertad y libertinaje, sino una frontera móvil que marca la ideología dominante.


Para San Francisco de Asís, el libertinaje era la riqueza y el apego a los bienes materiales.

Para Nietzsche, era la moral de rebaño que ahoga la voluntad de poder («La libertad se alcanza  dando una nueva significación a los valores impuestos», Así habló Zaratustra)


Para Tomás de Torquemada, libertinaje era pensar por uno mismo, como demostró al perseguir a judíos, musulmanes y "brujas" bajo esa acusación.


Para la visión política predominante en España en el segundo tercio del siglo XX constituía libertinaje todo lo que no encajara en su rígido ideario —desde el divorcio hasta el arte vanguardista no afín.


La operación retórica es clara: crear un enemigo difuso («el libertino») para criminalizar cualquier libertad que desafíe el statu quo: "el 'libertinaje' no es un fenómeno real, sino un fantasma que justifica prohibiciones". (Chomsky, 1988)


El verdadero opuesto de la libertad


Si buscáramos auténticos antónimos de la libertad podríamos concluir con Cervantes que el cautiverio o la esclavitud lo son, o, como diría Hannah Arendt, la tiranía —es decir, la sumisión a un poder que suplanta al individuo en su elección de qué es "libertad" y qué es "exceso" (Los orígenes del totalitarismo, 1951)

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La libertad no tiene opuesto: tiene grados. Depende de quién la ejerce, dónde y cuándo. Lo que ayer era «libertinaje» (el divorcio, el sufragio femenino, la libertad sexual), hoy se considera un derecho, y lo que ahora algunos llaman «libertad» (ej. la «libertad de empresa» sin regulación), mañana podría verse como opresión.



Amor y Libertad o miedo y esclavitud

Si tuviera que asociar la libertad a un concepto universal, lo haría al amor:

Amor a uno mismo (autonomía).
Amor a lo natural (fluir sin imposiciones).
Amor a los semejantes (reconocer su misma libertad).

Su opuesto no es el «libertinaje», sino el miedo. Miedo a perder privilegios, miedo a la incertidumbre, miedo a que otros sean tan libres como uno. Por mi parte afirmo con Kobayashi que
«El hombre puede volverse tan fuerte como quiera; solo necesita encontrar la causa de su infelicidad» (Kobayashi, 1959), y para mí, esa causa es —precisamente— la falta de libertad.



¿No será que, al final, el «libertinaje» no es más que libertad que molesta a quien pretende controlarla?

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Nota bene:

Advierto que después del capítulo 74, como sucede siempre que cometo el desliz de relatar historietas políticas de los 70, se ha producido una notable disminución de los seguidores del canal.
Convengamos, dicho hasta la saciedad está, que este canal no es de derechas ni de izquierdas. Ese modelo de pensamiento, ese paradigma, ha quedado definitivamente superado y aunque se pretenda mantener vivo artificialmente, ya no es viable en la Nueva Era.

Podría poner ejemplos, de hecho los pongo a menudo, de personajes que se definen como pertenecientes a tal o cual ideología y cuyo comportamiento, no solo no se adapta a su pretendida adscripción sino que es reprobable desde cualquier perspectiva moral que se contemple.

Koldo, Berni, Ávalos, Torres, las Montero, la lista es interminable. Desde luego no predican con el ejemplo y ostentan el oprobio de encarnar los peores defectos humanos.

Tal fue el caso de ciertos maestros que pertenecían a órdenes religiosas y que, siempre con el sexo en mente, pontificaban sobre los límites de la libertad o sobre lo que era reprobable desde su punto de vista.



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REFERENCIAS

Lenin
 

Lenin no negaba la libertad como ideal, pero denunciaba su carácter de clase bajo el capitalismo. Para él, en una sociedad burguesa, la libertad era una ficción jurídica: mientras la clase dominante (dueños de fábricas, bancos, medios) ejerce su libertad para acumular poder, la clase obrera solo tiene «libertad» para elegir entre penurias. Como escribió en El Estado y la Revolución (1917):

«La libertad real exige igualdad material. Sin ella, la 'libertad' del obrero es la libertad de vender su fuerza de trabajo… o morir de hambre'»
En otras palabras: la libertad burguesa es la libertad de los explotadores para explotar; la del proletario, la 'libertad' de aceptar su explotación.

Nietzsche


«‘Ich muss’, ‘ich will’, ‘ich kann’: hier liegt der dreifache Schritt der freien Willens-Tat. Wer das ‘ich muss’ nicht überwindet, kommt nie zum ‘ich will’ (dem echten Wollen) und noch weniger zum ‘ich kann’ (der Tatkraft)».
«‘Debo’, ‘quiero’, ‘puedo’: aquí yacen los tres pasos del acto de voluntad libre. Quien no supera el ‘debo’ (la obligación impuesta), nunca llega al ‘quiero’ (el deseo auténtico) ni al ‘puedo’ (la capacidad de acción)» (Nietzsche, 2018)

Para Nietzsche, la libertad auténtica requiere revolucionar los valores heredados (‘transvaloración’, en su terminología), es decir, no aceptar como naturales las morales impuestas, sino crearlas desde la voluntad propia. Como explicaba en La genealogía de la moral (1887), la libertad comienza cuando rechazamos los valores que nos esclavizan (Nietzsche, 2018)

«Eine Umwerthung aller Werthe: das ist meine Formel für einen Akt höchster Selbstbesinnung der Menschheit, der in mir Fleisch und Genie geworden ist».

Nietzsche, F. (1887) Zur Genealogie der Moral. Leipzig: C.G. Naumann.
«Una transvaloración de todos los valores: esta es mi fórmula para un acto de libertad suprema del espíritu humano». (Trad. Andrés Sánchez Pascual)

Nietzsche, F. (2018) La genealogía de la moral. Madrid: Alianza Editorial. (Traducción de Andrés Sánchez Pascual).
«Umwerthung» (transvaloración) es un neologismo de Nietzsche, que no tiene un equivalente exacto en español. La traducción de Sánchez Pascual es la más aceptada en el ámbito hispanohablante.
«Fleisch und Genie» (carne y genio) se traduce como «espíritu humano» para mantener la coherencia con el resto de la obra.


Séneca

 
«No es libre quien hace lo que quiere, sino quien quiere lo que debe». (Séneca, 2020)

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Arendt, H. (1951) Los orígenes del totalitarismo. Madrid: Taurus.

Bakunin, M. (1882) Dios y el Estado. Barcelona: Tusquets.

Cervantes, M. de (1605) Don Quijote de la Mancha. Madrid: Real Academia Española.

Chomsky, N. (1988) Manufacturing Consent. Nueva York: Pantheon Books.

Epicteto (siglo II) Enquiridión. Madrid: Gredos.

Foucault, M. (1976) Historia de la sexualidad: La voluntad de saber. Madrid: Siglo XXI.

Kobayashi, M. (dir.) (1959) La condición humana. [Película]. Japón: Toho.

Nietzsche, F. (2018) Así habló Zaratustra. Madrid: Alianza. (Obra original: 1883-1885).

Real Academia Española (RAE) (2025) Diccionario de la lengua española. [En línea] Disponible en: dle.rae.es/libertinaje 

San Francisco de Asís (2020) Escritos y biografías. Madrid: BAC.

Séneca, L.A. (2020) Cartas a Lucilio. Barcelona: Alma.

Torquemada, T. de (1484) Instrucciones a los inquisidores. Archivo General de Simancas.





martes, 14 de marzo de 2023

VÍA LÁCTEA

 


Pase lo que pase
siempre hay un hombre
para una mujer
y siempre ha de haber, para olvidar,
un falso amor y voluntad de perecer.
Pase lo que pase
el gran amor podrá vencer 

y quedará en el corazón 

como un perdón
a quien lloró.

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Haja o que houver
Há sempre um homem
Para uma mulher
 
E há de sempre haver para esquecer
Um falso amor e uma vontade de morrer
Seja como for
Há de vencer o grande amor
Que há de ser no coração
Como perdão
Pra quem chorou


El gran amor / O grande amor
 Vinícius de Moraes / Antônio Carlos Jobim
 

 


TEMPLANZA


Quinta temporada
Episodio cuadragésimo sexto
Sábado, 11 de marzo de 2023

 
 

VÍA LÁCTEA


A los diecisiete años, los amigos del instituto y yo, acampábamos en El Charcón , en Güéjar, en las faldas de la sierra. En tiempos, hasta allí llegó el tranvía. Recuerdo dormir pocas horas por la incomodidad y el frío, y subir por la mañana para sestear al calor de los primeros rayos de sol —sobre una manta— en un claro del bosque de castaños. Pocas veces después aproveché la oportunidad de volver a esta vida contemplativa en estrecho contacto con la naturaleza.
La Lagún no es el curso alto del río Genil ni los adustos páramos castellanos se asemejan al parque natural de Sierra Nevada pero hace poco, coincidiendo con el paréntesis en la frecuencia de las emisiones de este canal, pasé una semana viviendo en el campo en una casa de adobe con un jardín abundante en árboles que forman espesura [0].


Es difícil transmitir la sensación de paz que se experimenta sin ruidos de coches ni zumbidos eléctricos, y referir la sobrecogedora visión de la vía láctea bajo un cielo con cientos de estrellas visibles en la despejada atmósfera de la Cañada Real Leonesa.  Parecía haber llegado a otro planeta.


Ir a buscar agua, cortar leña, reparar los tabiques, compostar, extasiarse con las bandadas de aves que regresan para pasar la noche y salir, en suma, de las rutinas diarias son privilegios para quienes, como yo, se adocenan en la molicie de las artificiales urbes.
A veces una pausa para cambiar de aires es muy necesaria para ver la realidad desde una perspectiva distinta.


No puedo evitar pensar que, en buena medida, la sucesión de catástrofes que padecemos y la hecatombe demográfica que acaba de iniciarse se deba al fanático empeño de alejarse del medio.
Los bactericidas y desinfectantes, los insecticidas, las lociones de protección solar, las pantallas, las barreras, los antibióticos, las medicinas en general, las quiméricas maneras de rehuir nuestro propio hábitat no son más que formas inconscientes de un suicidio colectivo administrado en cómodas pero  vesánicas dosis.  Ahí radica una de las grandes amenazas actuales.


Algunos, que aceptaron complacidos las desquiciadas medidas que vulneraron los derechos del hombre [1], parecen haberle tomado el gusto a embozarse. Amordazados y encapuchados, tienen la pretensión de contemplar la vida desde una cueva. Distanciados de todo pretenden una virtualidad fingida para alienar su esencia, fantaseando que no son sino  representantes subrogados desenvolviéndose en una cotidianidad simulada. Su realidad astrosa es sustituida por una alucinación o un sueño catódico y en consecuencia, no objetan someterse a la indignidad de las voluntades criminales, confunden lo real y lo ficticio, eligen repantigarse en un sofá para vivir la existencia más pasiva que imaginarse pueda y confían en la infalibilidad del dogma sanitariamente intestado. [2]
Me pregunto cuál será el jarro de agua fría que los devuelva a la vida, cuál su príncipe encantado que  con un beso haga que salgan de su letargo o el pirata que arranque sus pretensiones a latigazos.



Tan cómodo es dejarse llevar por la corriente como indigno no poner límites a la iniquidad ajena. No pensar, admitir lo inadmisible, doblepensar [3], plegarse a lo ilógico o seguir hasta sus últimas consecuencias los razonamientos más viciados en sus premisas, no preguntar, no cuestionar nada, embobarse en una hipnósis sardónica [4] hacia faros de mendacidad [5] es su declaración y su estatuto [6].
Ante su negativa a vivir, debemos reaccionar sumergiéndonos en la vida, experimentando todo lo que la existencia nos ofrezca, exprimiendo el discurrir del tiempo mediante actividades más intensas y «auténticas».


Ante el temor y la dejadez, debemos ser arrojados y diligentes, recuperar lo que por derecho nos pertenece y suplir su falta de coraje con redoblados esfuerzos para poner a los siniestros personajes en el lugar que les corresponde: entre rejas o camino del patíbulo, a sabiendas de que la identificación de los culpables y su castigo no son una solución a la anemia moral que persiste como única epidemia real de nuestra época, sino un aldabonazo en la conciencia necesario para incentivar el retorno a la responsabilidad individual.


En su ensayo Responsabilidad personal bajo una dictadura, Hannah Arendt indicó certeramente el núcleo al que apelar cuando los hombres actúan de grado como engranajes de una causa que se sirve de medios criminales: «La pregunta que deberíamos hacerles a quienes participaron y obedecieron órdenes no es “¿por qué obedeciste?” sino “¿por qué diste tu apoyo?”. Este cambio de términos no es una irrelevancia semántica para quienes conocen la extraña y poderosa influencia que las “palabras” ejercen sobre la mente de los hombres, que ante todo son animales que hablan. Ganaríamos mucho si pudiésemos eliminar de nuestro vocabulario moral y político el pernicioso término obediencia».


Encontremos nuestro lugar bajo el sol y las estrellas. Que nada nos detenga puesto que la amenaza es tan palpable. Dejemos que los alucinados del ultramundo [7] se alojen muellemente en sus rincones rodeados de telarañas y encontremos el necesario estímulo en su actitud separada del latido humano, del calor y del rápido discurrir de la sangre.


Salgamos a la intemperie, hollemos caminos que se creyeron impenetrables, hagamos nuestra la pasión y la ilusión de fundirse con el entorno en energía y sensibilidad plena.





 

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0 Frondoso: Abundante en árboles que forman espesura. https://dle.rae.es/frondoso

1 Uso adrede el singular porque «la clave del respeto a los derechos ajenos radica en la defensa de los propios», en palabras tomadas del gran colaborador de este canal.

NOME, Nemo de: Travesía por el abismo. Inédito. 2023.

 

2 «(...) Se instauró la mentira y la censura institucionalizada, cuando se prohibió el debate científico, cuando se eliminaron los derechos fundamentales y se sustituyeron por el bien común, que es la coartada de todos los totalitarismos» 

Para qué sirve un intelectual

Alejandro Fernandez Aldasoro.

Canal Abre Los Ojos 11 de marzo 2022 https://t.me/abrelosojos2022 

https://euskalnews.com/2022/03/para-que-sirve-un-intelectual-alejandro-fernandez-aldasoro/

3 Doblepensar significa el poder, la facultad de sostener dos opiniones contradictorias albergadas a la vez en la mente https://gloria.tv/post/1FYriBEC8EwT3YiYwEY1rHFZa 

4 En medicina, contracción de los músculos de la cara que da a las personas el aspecto como si estuvieran riéndose. https://definiciona.com/sardonico/

5 «Hábito o costumbre de mentir» https://dle.rae.es/mendacidad?m=form 

6 «...condición personal del sujeto» https://dle.rae.es/estatuto?m=form

7 En sus obras, Nietzsche se refiere a los cristianos con esa expresión y en cualquier caso quiero aludir aquí a aquellos que depositan sus esperanzas no en el momento presente y en esta vida sino en una virtualidad de fantasía con la que excusan su vileza. https://sakinahellin.blogspot.com/2013/06/nietzsche-de-los-trasmundanos.html 

viernes, 16 de diciembre de 2022

SIN CONCIENCIA


 


 A cada acción corresponde una reacción igual y opuesta.

Isaac Newton




TEMPLANZA

Episodio trigésimo séptimo





¿Podían imaginar los infames globalistas que, en sus ansias desmedidas por conquistar terreno, sus propias posiciones quedaran al descubierto? «Vamos a conseguirlo, subvertiremos los valores de occidente y lo haremos en diez años», daban a entender con el despropósito de sus acciones.


Ahora el tinglado se les cae a pedazos y ante la eventualidad pueden optar por alguna de estas alternativas: huir hacia delante figurando que el precipicio por el que se despeñarán queda lejano; dejarse de tapujos y revelarse como los abyectos tiranos que son (no solo en China, Australia, Nueva Zelanda y Canadá, sino en todas las naciones del planeta) o idear una nueva crisis de tal magnitud que las atrocidades cometidas hasta ahora queden a un lado por la necesidad de afrontar temas inaplazables y perentorios.

Vuelven los amigos a enviarme las chorradas que publica la prensa [1] [2] y los comentarios de los lectores suelen mantener el mismo tono, vapuleando la desvergüenza de los promotores del reseteo humano. Los periodistas, objetos de mofa,  han dejado de ser encubridores eficaces por lo que urge a los inicuos hacer un lavado de cara de sus medios y en este sentido, puede que el trabajo de Musk salga aventajado. No es un secreto que en la actualidad la censura puede actuar subrepticiamente y, sin necesidad de dar la cara, el censor tiene la posibilidad de ser tan efectivo o más que ejerciendo su vil inspección de una manera tradicional.

Respecto al tema de las mascarillas, se ha llegado al esperpento. [3] Los inoculados se las ponen y se las quitan entre aprensivos y verdaderamente dolientes, y se aferran a ellas, considerándolas no ya un talismán sino una genuina piedra filosofal, cuya alquimia no se reduce a transmutar el estresor del miedo en enfermedades físicas, anímicas y morales. Cuando veas a una persona exhibir esta intermitencia en su bozaleo piensa que en realidad lo que quiere decir es: «Me engañaron a base de bien y ya sólo mantengo como estandarte hecho jirones este sucedáneo de fe».

«Membrillos, mendrugos, papasfritas, farfollas, tolais» [4]
 son los calificativos que me vienen al caletre, pero como desde este pódcast no solemos insultar, lo dejaremos en «pobres de espíritu» que, tal vez, no tengan conciencia de lo que están haciendo, de cómo se están produciendo un daño irreversible, y sobre todo de su incapacidad de entender cómo su obediencia, irreflexiva hasta lo traumático, nos ha perjudicado a los demás en múltiples niveles. Colaboran con la ilegalidad de restringir el acceso al transporte público y otros servicios; jalean la intención del gobierno de perpetuar la situación y visibilizan la posibilidad latente de volver a las restricciones que tantas víctimas han cosechado. Refiriéndose a ellos como «decapitados vivientes», mi amigo Nemo de Nome comenta que «deterioran la convivencia civil rodando como engranajes en favor de una noción ideológica de la salud que resulta más nociva cuanto más pública se pretende, y delegando la responsabilidad del cuidado de sí en un alud de medicinas tóxicas y de medidas restrictivas que, en vez de reforzar su propia inmunidad, consiguen de hecho fortalecer el sistema político criminal vigente. Morirán negando la evidencia que los niega».

¿Hasta cuándo ha de durar este flagrante atropello de las normas jurídicas? Hace tan solo una semana se celebraba el cuadragésimo cuarto aniversario del referéndum que ratificó la Constitución Española y en contradicción lacerante la normativa que ataca frontalmente el derecho a la salud y a la libre circulación y que impide el libre acceso a los servicios públicos sigue negando lo más valioso del texto constitucional.

 
La conciencia es el «sentido moral o ético propios de una persona», «el conocimiento del bien y del mal que le permite enjuiciar moralmente la realidad y los actos, especialmente los propios», mientras que por consciencia se entiende el «conocimiento inmediato o espontáneo que el sujeto tiene de sí mismo, de sus actos y reflexiones», el «acto psíquico por el que se percibe a sí mismo en el mundo», la «capacidad del ser humano de reconocer la realidad circundante y de relacionarse con ella».

Hace un par de días un compañero me refirió su experiencia como objetor al servicio militar. Yo le expliqué que, aprovechando una de tantas arbitrariedades integradas en el antiguo sistema de reclutamiento, me libre de la mili, éramos tantos los de mi quinta que el ejército fue incapaz de proveer alojamiento y sustento para todos. De no haber sido así, en caso de haberme visto obligado a instruirme en el servicio de armas, no tenía pensado declararme insumiso ni alegar caso de conciencia, sino directamente desertar. [5]

 
Podría decir que me movía la arraigada convicción filosófica del pacifismo y que enmpuñar las armas siempre me fue detestable, y en parte fue así, pero he de confesar que mi resolución se debió a dos motivos menos elevados: el miedo a tener que soportar los olores del barracón y mi radical oposición a recibir órdenes de alguien que no me tocaba nada.

Es común alegar un caso de conciencia para rechazar de plano determinadas acciones que no estamos en absoluto dispuestos a admitir. Hemos visto objetar a médicos y farmacéuticos bajo tales premisas y determinados grupos religiosos rechazan tratamientos y protocolos terapéuticos sin importarles poner en riesgo su vida por razones que para ellos son más poderosas. Argumentar razones morales o creencias filosóficas es usual y aceptado. Pues bien, ante la negación de la libertad, de lo que por derecho nos pertenece, la mayoría decide transigir. Del 20 de abril hasta hoy la ciudadanía ha tenido en su mano la posibilidad de rechazar en autobuses y metros, revestidos del poder de la razón y la ciencia, unas medidas tan extemporáneas como ridículas. Algunos lo hacemos pero somos pocos. Esta ocasión histórica es desaprovechada ¿Hasta cuándo vamos a consentir mansamente esta situación?




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REFERENCIAS   

[1] Nuria Roca sufre uno de los efectos descritos, mientras que los periodistas tratan de hacerlo pasar como consecuencia de un supuesto C0VlD recidivo. He aquí los comentarios :

-pues creo recordar  que  es  uno de los efectos secundarios de la vacuna y  no de  covid

-Efectos que surgen en las primeras semanas de vacunarse, pero como siempre los de siempre soltando sus chorradas.

-pues  según la  web del  gobierno de  España y  la agencia del medicamento es uno de los efectos  secundarios y  avisan   de que  pueden  salir en el  momento de la  inyección o incluso varios meses después pero  parece que por aquí la gente sabe mas rebuznar que leer documentos oficiales  y  ahora te  lees los  efectos secundarios  y todos esos síntomas están y muchos mas  están

-Es que es  muy  sencillo sacar síntomas  que casualmente son idénticos a los  efectos secundarios
¿Cuántas veces han modificado ya  los síntomas del covid? por que  modifican los  síntomas varias veces al  mes y  casualmente  siempre coinciden con los efectos secundarios que han aparecido  un  par de  semanas antes. Haz la  prueba busca los  efectos secundarios y revisa los  síntomas si  uno no aparece en 2-3 semanas  lo actualizan.

-Què casualidad, uno de los muchos efectos adversos del suero magico experimental es el de picores en la piel.  Supongo que la moza se habra pinchado una o dos veces, si no mas, no? Pues ahi lo tenemos.  Ni Covid ni Covad: la vacunita, hijos mios, la vacunita (que vacuna no es, seamos claros, pero bueno, es lo que entiende la gente).

-A la roca la ha tocado la china.


https://www.20minutos.es/noticia/5083653/0/la-extrana-secuela-que-sufre-nuria-roca-tras-tener-la-covid-por-tercera-vez/


No conozco las cifras exactas pero si diez millones se hubieran inoculado esa marca, ahora unos cien mil estarían acompañando a Nuria en su rascado y unos diez mil cuitados tendrían un serio problema, padeciendo algo similar a unas «inyecciones aleatorias de bótox» por el angioedema. Bueno, con estas referencias ya no creo que me den ningunos premios ivoox, ni el año que viene ni los siguientes:

Nuevos efectos de Pfizer

En el informe de mayo, la AEMPS señalaba que se habían incluido en la ficha técnica y el prospecto posibles reacciones adversas relacionadas con esta vacuna. En concreto, se incluye la erupción cutánea y prurito (picor de piel) en menos de 1 de cada 100 personas, mientras que la urticaria se incluye con frecuencia rara al igual que la angioedema (inflamación rápida debajo de la piel) en menos de 1 de cada 1.000 personas.

https://as.com/diarioas/2021/06/30/actualidad/1625029086_824798.html

 

Más sobre el prurito, en documentos ocultos o poco divulgados:

 Un documento sin título de 3.611 páginas, archivado como
 «fa-interim-narrative-sensible» analiza algunos casos de sujetos que abandonaron el estudio en el contexto de eventos adversos.
«The Defender» investigó a 34 participantes, cuya salida del experimento se describe con más detalle allí.

Como resultado, solo cuatro personas abandonaron debido a efectos secundarios graves que Pfizer realmente vinculó con la vacuna:
 

-una mujer de 56 años que recibió su primera dosis el 11 de agosto de 2020 y abandonó el estudio al día siguiente debido a prurito (picazón) generalizado y taquicardia.


-una mujer de 61 años que recibió su primera dosis de la vacuna el 25 de septiembre de 2020. Sufrió sordera unilateral el 14 de octubre de 2020 y se retiró del estudio al día siguiente. Su condición duró hasta el 23 de octubre de 2020.


-un hombre de 71 años que fue vacunado el 28 de octubre de 2020 pero se retiró del estudio al día siguiente “debido al empeoramiento de la depresión, que estaba en curso en el momento del último informe disponible”.
 

-una mujer de 36 años que fue vacunada el 26 de agosto de 2020 y experimentó efectos secundarios como opresión en el pecho, empeoramiento del dolor de cabeza, hipopotasemia, dolor en el lugar de la inyección y dolor en el brazo izquierdo en los días inmediatamente posteriores, lo que la llevó a suspender el tratamiento.

Extraído del canal Padres por la verdad - España 24 JUL 2022

 

[2] Los que no reciben el Nóbel pueden contraer la burritis gilipollosa que, como su propia rima indica es muy contagiosa. El virus se hace fuerte en las superficies de las redacciones de los periódicos, radios y televisiones. Yo recomiendo a las limpiadoras de la COPE que desinficionen bien la redacción provistas de traje de buzo, usando por mesa no menos de 10 arrobas de gel hidroalcóholico del más pegajoso que haya. 

He aquí unos periodistas que indudablemente padecen los síntomas:

https://www.cope.es/actualidad/sociedad/noticias/que-nbelitis-enfermedad-afecta-personas-mas-inteligentes-20221211_2442816

 

[3] Los directivos de aerolíneas claman contra la absurda normativa amordazante que rige solo en España y sobre espacio aereo español

 https://elpais.com/economia/2022-12-12/las-agencias-y-las-aerolineas-claman-contra-el-gobierno-por-mantener-las-mascarillas-en-los-aviones.html?ssm=TW_CM&utm_source=Twitter#Echobox=1670851970

https://euskalnews.tv/video/el-director-de-comunicacion-de-iberia-arremete-tambien-contra-el-gobierno-de-espana/

 

[4] Definición de algunos de estos vocablos del creso román paladino:

Mendrugo https://dle.rae.es/mendrugo?m=form Membrillo https://spanish.stackexchange.com/questions/22377/qu%C3%A9-es-ser-un-membrillo 
Tolai https://spanish.stackexchange.com/questions/32642/cu%C3%A1l-es-la-etimolog%C3%ADa-de-tolai
Farfollas https://dle.rae.es/farfolla?m=form


[5] Nunca agradeceré lo bastante al padre de un amigo el haberme mostrado el camino para librarme del servicio militar. Por aquel tiempo primero te medían y pesaban en la casa consistorial y esos datos los mandaban al Gobierno militar. Una vez al año te sorteaban para asignarte a un cuartel pero los que estudiábamos en la universidad, como se nos volvía a meter en el bombo anualmente, podíamos esperar a que en una de esas rifas nos tocara el premio mayor: el excedente de cupo. Yo fui favorecido el segundo año y renuncié a la prórroga por estudios bajo condición de acogerme a esa exención del servicio. Apenas podía creer mi suerte y escribí esta poesía:

Soles brillan en los infinitos horizontes,
saurios serpentiformes que fueron desterrados.
Una colina clama el nombre del gran día,
de este gran día en que surgen astros
de las rudas gargantas de la tierra.
Han reverdecido las lilas marchitas,
en el valle encerrado entre montañas.
Han trotado las gallinas por los abrevaderos
donde duermen los gigantes su sueño de bobos.
Han descargado las nubes
la lluvia que guardaban desde siglos
regando los prados, haciendo rodar las grandes rocas.

Juan Montero. CAEBRIREARDTOO Ca. 1982


BONUS

Este es el motor de búsqueda que dice luchar contra la desinformación:


https://tierrapura.org/2021/05/28/una-forma-simple-de-conocer-como-google-censura-y-condiciona-la-informacion/


https://www.youtube.com/watch?v=94ENNlF_05k

 

La doctora en inmunogenética y catedrática de universidad Karina Acevedo describe la situación en la que se encuentran los inoculados en una Carta abierta a una persona vacunada. Aunque no coincido con ella en algunos puntos, pienso que puede ser una valiosa ayuda para los cuitados:

https://odysee.com/@Unasimplepersona:a/Karina-Acevedo-carta-abierta-persona-vacunada:2

 



miércoles, 19 de octubre de 2022

POR TRIPAS

 «Todo el mundo me ha profetizado muchas veces que me encantaría, y eso ha desarrollado en mí un prejuicio insuperable en contra».

Vladimir Nabokov
Ada o el ardor




TEMPLANZA


Trigésimo episodio. Primer aniversario.

Sábado 15 de octubre de 2022.



Las películas de ciencia ficción ejercen sobre mí una atracción casi irresistible, pero cuando en el Capitol se estrenó La guerra de las galaxias dudé antes de decidirme a ir a verla. La campaña publicitaria había sido sumamente fastidiosa. Lo mismo sucedió con otras dos películas cuya promoción fue exagerada: Tiburón y Jesucristo superstar. Estas me interesaban menos. No suelo pagar para que me den sustos, ni me atraen especialmente las historias eclesiales, sin embargo, movido por el inusitado interés que mostraron algunos familiares, claudiqué acompañándolos.


En otras ocasiones sucedió algo similar. El estreno de La naranja mecánica desplegó junto al Señor de los favores cientos de metros de colas que terminaban en el cine Príncipe. Aunque yo era menor entonces cuando se pasó en el Regio contemplé electrizado las imágenes que Kubrick editó con pasión y plena libertad creativa.


Siempre me asombra que personas que no son en absoluto aficionadas a esa liturgia cinematográfica que rodea la proyección: el olor a rosetas, la misteriosa inmersión en la silenciosa sala en penumbra, las tonadillas de las productoras y los avances de la cartelera sientan la acuciante necesidad de ver tal o cual obra. A Los santos inocentes acompañé a mis septuagenarias tías, y no hace mucho me vi sorprendido por una marabunta de señoras en el Moderno de Logroño que acudían en tropel para ver los Cincuenta tonos de gris. Que se muevan millones de euros y se contrate a los más reputados publicistas no evitará que la reiteración del mensaje me lleve a rechazar las consignas de los reclamos comerciales antes que a obedecerlas.


Últimamente nos hemos visto bombardeados y ametrallados por los ramplones anuncios del BBVA en youtube. Supongo que en represalia por rechazar todas las cuquis, muchos como yo deban ejercitar sus reflejos cada pocos minutos para omitir el anuncio que relata la hilarante prodigalidad con que los banqueros se exornan.


Durante la crisis que la avaricia desmedida y la falta de escrúpulos que los forajidos con traje y corbata produjeron en 2008, muchas entidades financieras sin liquidez y al borde de la quiebra se dedicaron también a la molesta actividad de incordiar sistemáticamente a todo el mundo para lanzar una imagen que no se correspondía con la realidad. Desde entonces, cuanto más se excede un anunciante, más levanta mis sospechas de que la empresa en cuestión está al borde del cierre.


Durante casi tres años hemos sigo testigos de la mayor campaña propagandística jamás desarrollada. Se extendió las veinticuatro horas del día, los siete días de la semana y sus coletazos actuales no hacen presagiar un final próximo. La tenacidad de los cada vez más fantasiosos mensajes debió haber hecho sospechar a cualquiera que había gato encerrado. No obstante, sin recibir retribución económica alguna, la muchedumbre se jugó la vida alegremente a la ruleta rusa mediante su sometimiento a ensayos «medicamentosos» cuyos prolegómenos en animales de laboratorio habían alcanzado pésimos resultados. Algunas compañías farmacéuticas con un historial de sanciones milmillonarias por malas prácticas se lanzaron al ruedo  mientras que otras, en quiebra técnica, nunca habían fabricado «vacunas», pero mucho se ha evolucionado desde que Goebbels hiciera su fructífera aportación al corpus de la propaganda moderna y ni la falta de escrúpulos ni la inexperiencia fueron un obstáculo.


A lo largo de este tiempo demasiados personajes públicos no dudaron lo más mínimo al declararse a favor de que se privase por la fuerza a sus semejantes del derecho a respirar, a caminar, a reunirse y a protestar junto a otros y a favor de forzar la introducción en su cuerpo de sustancias potencialmente mortales o incapacitantes. Su fundamento no se encontraba en la ciencia sino en la inmensa bola publicitaria que amasó las mentiras más increíbles. Fueron débiles y se aferraron a sus treinta monedas de plata menospreciando los bienes espirituales más valiosos que posée el ser humano.


El 14 de octubre de 2021 comencé esta serie de podcasts. No podía permanecer callado por más que los criminales ostentasen cargos públicos y los asesinos debían recibir su merecido. Aun así debo atribuir en parte mi motivación a los contratiempos técnicos que encontré al editar los cortometrajes que estaba preparando. Ahora, al cabo de un año, varios cientos de oyentes escuchan cada día las emisiones y algo de lo pretendido está modestamente empezando a conseguirse. Si un gran número de creadores con conciencia y determinación denunciasen las arbitrariedades gubernamentales y los delitos cometidos, el sistema se resentiría y el pulso a la iniquidad se iría venciendo.


La templanza es la virtud moral que regula la atracción por los placeres, procura el equilibrio en el uso y disfrute de los bienes y asegura el dominio de la voluntad sobre los instintos.


Pretendía conseguir para mí y divulgar para otros una moderación en la acción, el pensamiento y los sentimientos; un control habitual en la indulgencia otorgada a los apetitos y a las pasiones. A lo largo de esta serie he exhibido una vehemencia que ha desmerecido mi intención. Me he sentido insultado por la ruindad de la censura, la vileza de políticos, periodistas y médicos, y la dureza de las masacres que no cesan. Es cierto, muchas veces no he sabido contenerme y he alzado mi voz contra las injusticias más de lo que un cabal seguidor del estoicismo hubiera hecho.

No somos héroes. Si nos hemos resistido ha sido porque ante nosotros aparecía diáfano el camino de la bondad y la justicia y no hemos albergado dudas en aprestarnos a ser sus paladines en la medida de nuestras fuerzas. Nada de lo humano nos es ajeno y como seres pensantes y libres seguiremos librando esta batalla, en la certeza de que, a pesar de las derrotas pasajeras, la victoria final será nuestra, la de la luz, la razón y la verdadera ciencia.


Hace un año no sospechaba que hubiera podido surgir la colaboración desinteresada y genial de creadores como David, Florencio o Francisco Llinares. Quiero darles las gracias, y tampoco podía imaginar que en este esfuerzo se alumbraran temas musicales y diatribas seguidas cada mes por varios miles de personas que buscan y difunden su voluntad de cambio. Muchas gracias igualmente a todos ellos por su amabilidad y muy especialmente a mi mujer por comprender y disculpar las largas horas que dedico a esta actividad absorbente.